sábado, 31 de octubre de 2009

La guerra arameo-efrainita: situación política


7
3Yahveh dijo a Isaías: "Sal al encuentro de Ajaz, con tu hijo Sear Yasub,* al final del canal de la piscina superior, en el camino del campo del batanero,4y dile: "Sé precavido, pero mantente tranquilo, no temas ni desmaye tu corazón por esos dos cabos de tizones humeantes, por la ira furibunda de Resín de Aram y del hijo de Remalías. 5Han tramado el mal contra ti Aram, Efraín y el hijo de Remalías diciendo: 6subamos contra Judá, infundámosle terror, conquistémosla para nosotros y pongamos en ella como rey al hijo de Tabel".
7Así dice el Señor Yahveh:
no se cumplirá y no ocurrirá,
8aporque la capital de Aram es Damasco,
y el jefe de Damasco es Resín,
9aLa capital de Efraín es Samaría
y el jefe de Samaría,
el hijo de Remalías,
8bpero dentro de sesenta y cinco años,*
Efraín, destruido, dejará de ser pueblo.
9bSi no creéis, no subsistiréis".*

lunes, 26 de octubre de 2009

Matrimonio de Oseas y su valor simbólico


3 1Yahveh me dijo
"Vete otra vez y ama a una mujer
que ama a otro y es adúltera,
como ama Yahveh a los hijos de Israel,
aunque ellos se vuelven a otros dioses
y se complacen en las tortas pasas"
2"Yo lo adquirí por quince siclos de plata,
más un jómer y medio de cebada,
3y le dije:
"Durante mucho tiempo estarás reservada para mí
sin prostituirte
ni entregarte a ningún hombre
ni yo estaré contigo"
4Porque durante mucho tiempo
estarán los hijos de Israel
sin rey y sin estela,
sin efod y sin terafim.
5Después se convertirán los hijos de Israel,
buscarán a Yahveh, su dios
y a David, su rey,
y acudirán temerosos a Yahveh
y a sus bienes, al fin de los tiempos.


viernes, 2 de octubre de 2009

Sentencias de los Sabios. Proverbios, 22,17


17 Palabras de los sabios.
Presta atención y escucha mis palabras,
aplica tu corazón a mi doctrina:
18te será grato guardarlas bien adentro,
tenerlas todas juntas en tus labios.
19Para que pongas en Yahveh tu confianza,
yo te muestro ahora cuál es tu camino.
20¿No he escrito para ti treinta sentencias
de consejos y de ciencia,
21a fin de enseñarte palabras seguras,
para que respondas a quien te pregunte?

22No robes al pobre por ser pobre;
no oprimas al débil en la puerta,
23pues Yahveh defenderá su causa
y despojará a quienes lo despojan.
24No tengas amistad con el colérico,
ni acompañes al hombre iracundo,
25no sea que aprendas sus maneras
y pongas en peligro tu existencia.

26No seas de los que estrechan la mano
y salen fiadores de una deuda;
27si no tienes con qué pagar,
te quitarán la cama incluso acostado.

28No desplaces los linderos antiguos,
los que pusieron tus padres.
29¿Ves un hombre hábil en su oficio?
Se pondrá al servicio de los reyes;
no quedará entre la gente oscura.

martes, 25 de agosto de 2009

Matrimonio de Tobías con Sara


8 1 Cuando terminaron de comer, introdujeron a Tobías en la alcoba de ella.
2Al entrar, se acordó él de las palabras de Rafael, tomó la brasa de los perfumes y, poniendo encima el corazón del pez y el hígado, hizo humo. 3Cuando el demonio sintió el olor, huyó al alto Egipto y el ángel lo ató. 4Una vez cerrada la puerta tras ellos dos, se levantó Tobías del lecho y dijo: "Levántate, hermana, y oremos, para que el Señor tenga misericordia de nosotros".5Tobías comenzó a decir:
"Bendito eres, Dios de nuestros padres,
y bendito tu nombre, santo y glorioso por los siglos.
Bendígante los cielos y todas tus criaturas.

6Tú creaste a Adán
y le diste por ayuda y apoyo a Eva, su mujer.
De ellos provino la descendencia de los hombres.
Tú dijiste: no está bien que el hombre esté solo;
hagámosle una ayuda semejante a él.

7Ahora, Señor, yo no tomo a esta hermana mía
por pasión impura,
sino con recta intención.
Haz que yo obtenga misericordia
y que alcancemos juntos la ancianidad".
8Ella respondió con él: "Amén". 9Y durmieron juntos los dos aquella noche.

miércoles, 19 de agosto de 2009

La sabiduría divina dirige la historia de Israel

La sabiduría, guía de los patriarcas*
101Ella protegió al primer ser formado,
al padre del mundo, que fue creado solo,
lo levantó de su propia caída,
2y le dio poder para dominarlo todo.
3De ella se alejó el injusto, dominado por la ira,
y pereció por causa de su furor fratricida.
4La tierra, por su culpa sumergida,
fue de nuevo salvada por la sabiduría,
que guió al justo en un frágil leño.
5Cuando, concordes en su perversidad,
fueron confundidas las naciones,
ella distinguió al justo, lo guardó irreprochable ante Dios,
y lo mantuvo fuerte frente al amor por su hijo.
6Cuando los impíos eran exterminados, ella libró al justo,
que huía ante el fuego abatido sobre la Pentápolis.
7Y como testimonio de aquella maldad,
todavía subsiste una árida y humeante tierra,
plantas cuyos frutos no alcanzan sazón,
y como recuerdo de un alma sin fe,
se levanta una columna de sal.
8Por haber dejado a un lado la sabiduría,
no sólo se privaron de conocer el bien,
sino que dejaron a los vivos memorial de su insensatez,
para que no quedaran ocultos sus errores.

9La sabiduría libró de penas a quienes la servían.
10Al justo que huía de la cólera de su hermano
lo guió por caminos de rectitud;
le mostró el reino de Dios,
y le dio el conocimiento de las cosas santas;
le hizo salir airoso de sus fatigas,
e hizo fecundos sus esfuerzos.

domingo, 16 de agosto de 2009

Baruc, 5



1Despójate, Jerusalén, de tu saco de luto y aflicción,
vístete para siempre del esplendor de la gloria de Dios.
2Envuélvete en el manto de la justicia de Dios,
ponte en la cabeza la mitra de la gloria del Eterno;
3porque Dios mostrará tu esplendor
a todo lo que hay bajo el cielo.
4Tu nombre será para siempre ante Dios:
"Paz de justicia y gloria de piedad".
5Levántate, Jerusalén, ponte de pie sobre la altura
y mira hacia oriente:
contempla a tus hijos, congregados
desde el ocaso del sol hasta el oriente,
por la palabra del Santo, radiantes porque Dios se acordó de ellos.
6Salieron de ti a pie, llevados por sus enemigos;
ahora te son devueltos por Dios,
traídos con gloria, como hijos de reyes.
7Porque Dios decidió allanar
toda alta montaña y las colinas eternas,
rellenar los barrancos hasta nivelar la tierra,
para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios.
8Hasta las selvas y los árboles aromáticos
darán sombra a Israel por orden de Dios.
9Porque Dios conducirá felizmente a Israel
a la luz de su gloria,
con la bondad y la justicia que vienen de él.

miércoles, 12 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009

Salmo 35 (34) Oración del perseguido

1De David
Impugna, Señor, a los que a mí me impugnan,
combate tú contra los que me hacen guerra,
2toma escudo y broquel
y acude en mi socorro,
3enristra tú la lanza, al encuentro de mis perseguidores,
y dame la palabra: "Yo soy tu salvación"

4 Confundidos se vean y humillados los que buscan mi vida,
retrocedan en deshonra los que fraguan mi mal.
5Que se tornen igual que paja ante el viento,
acosados del ángel de Yahveh,
6 que su camino se haga tiniebla y resbaladero,
y los hostigue el ángel de Yahveh.
7 Sin motivo me tienden asechanzas,
sin motivo me excavan una fosa.
8Que la ruina imprevista los sorprenda,
en las redes que tienden sean cogidos,
y en la fosa que excavan caigan ellos.

jueves, 30 de julio de 2009

jueves, 16 de julio de 2009

Salmo 25 (24) Por el perdón, la guía y el socorro -pps


1 De David
Hacía ti, Señor, elevo el alma mía,
2en ti, mi Dios, confío.
Que no sufra vergüenza,
que no tengan en mí mis enemigosmotivo de alegría.
3Nadie que en ti esperetendrá que avergonzarse:
la vergüenza será para los traidores sin motivo.
Haz, Señor, que yo conozca tus caminos,
aclárame tus sendas,
5en tu verdad dirígeme y enséñame,
pues tú eres el Dios mi salvador
y en ti está mi esperanza, todo el día.
6Haz memoria, Señor,
de tus misericordias y tus gracias,
pues ellas son de siempre.
7Mis errores de joven y mis culpas,
ésos no los recuerdes:
acuérdate de mí según tu amor,
en gracia a tus bondades…

miércoles, 15 de julio de 2009

Salmo 107 (106) Dad gracias al Señor por sus favores

el señor es mi pastor
Mi buen pastor


Sal 107,1-22
1Alabad al Señor, que es bondadoso,
y su amor, eterno.

2Que lo digan los redimidos del Señor,
los que él libró del poder del eemigo
3y congregó de en medio de los pueblos,
de oriente a occidente, del norte al mediodía.

4Errantes en la estepa, en tierra desolada,
no hallaban el camino de ciudad de residencia:
5Hambrientos y sedientos,
su valor ya se encogía.
6En la angustia clamaron al Señor
y él los libró de sus pesares.
7Por caminos directos los condujo,
hasta hacerlos llegar a la ciudad de residencia.
8Den gracias al Señor por sus favores
y sus portentos con los hombre,
pues él calma al sediento
y satura de bienes al hambriento.
10Los que estaban en sombras y en tinieblas,
prisioneros de cuitas y de hierros,
11por haberse rebelado ante la orden de su Dios,
y despreciado los consejos del Altísimo,
12se consumían en vanas fatigas,
tambaleando, sin nadie por ayuda.
13En la angustia clamaron al Señor
y él los libró de sus pesares.
14De la sombra y las tinieblas los sacó,
y rompió sus cadenas.
15Den gracias al Señor por sus favores
y por sus portentos con los hombres,
16el que puede romper puertas de bronce
y las barras de hierro hacer pedazos.

17Alocados en la senda de sus yerros
y afligidos por sus culpas,
18ante todo manjar sentían náusea
y estaban ya a las puertas de la muerte.
19En la angustia clamaron al Señor
y él los libró de sus pesares.
20Envió su palabra y los curó,
los libró de su ruina.
21Den gracias al Sepor por sus favores
y sus portentos con los hombres;
22ofrezcan sacrificios de alabanza
y pregonen sus obras entre cantos.
[...]

martes, 14 de julio de 2009

Salmo 45 (44) Poema para el rey*


1Del director, con las liras de Susa. De los hijos de Coré. Composición poética, cántico de amor.
2Me brota del corazón un bello canto,
voy a recitar poemas para el rey,
mi lengua es la ágil pluma de un escriba.
3Aventajas en belleza a los hijos de los hombres,
en tus labios hay la gracia derramada,
y así Dios te bendice eternamente.
4Ceñirte de espada sobre el muslo de guerrero
es tu brillo y tu esplendor.
5Tu gloria es irrumpir y cabalgar
en pro de la verdad y del derecho, conculcado;
tus adornos, las hazañas de tu diestra.
6Tus dardos son agudos,
ante ti caen los pueblos,
y en medio, los enemigos del monarca.
7Tu trono, cual de Dios, es eterno, para siempre
y tu cetro real es un cetro justiciero.
8Tú amas la justicia y aborreces la maldad,
por eso el Señor tu Dios te ha ungido
con óleo de alegría, de entre tus compañeros.
9Mirra, áloe y casia son todos tus vestidos,
y en las estancias de marfil la música te alegra.
10Hijas tienes de reyes entre tus favoritas,
y a tu diestra en pie la reina, con oro de Ofir ataviada.
11Escucha, hija, atiende y apresta tus oídos:
olvida tu nación y tu familia.
12Si se prendare el rey de tu hermosura,
ya que él es tu señor, póstrate ante él.
13Las tirias con presentes
y los ricos del pueblo rindiéndote homenaje.
14Con todo su esplendor aparece la princesa,
con bordados de oro en sus vestidos.
15Con su rico ropaje la llevan ante el rey,
le siguen las doncellas
y le son presentadas las amigas.
16Con festejos y con cantos te conducen,
para ser introducida en lamansión real.
17En lugar de tus padres tendrás hijos,
y de ellos harás príncipes sobre toda la tierra.
18Yo haré tu nombre memorable por todas las edades
y así te elogiarán los pueblos por los siglos.
_____________________________
46,1 Al alamot puede significar "para oboes"

lunes, 13 de julio de 2009

Proverbios, 16,1-9


1El hombre propone en su corazón,
pero es Yahveh quien da la respuesta.
2El hombre piensa que su conducta es recta;
pero es Yahveh quien escruta los espíritus.
3Encomienda tus obras a Yahveh,
y tus proyectos se cumplirán.
4Todo lo hizo Yahveh con un fin:
también al malvado para el día de la miseria. *
5Yahveh abomina los corazones altaneros;
jamás quedarán sin castigo.
6Con bondad y lealtad se expía la culpa,
con el temor de Yahveh se evita el mal.
7Si Yahveh se complace en la conducta de un hombre,
lo reconciliará hasta con sus mismos enemigos.
8Más vale poco con justicia
que grandes ganancias ilícitas.
9El corazón del hombre traza su camino,
pero es Yahveh quien dirige sus pasos.
___________________________
16,4 El "día de la miseria" es el castigo.

viernes, 10 de julio de 2009

Job: ¿tiene el hombre motivos de esperanza?

















[...]
13,1

Todo esto lo han visto mis ojos,
lo han escuchado y captado mis oídos.
Lo que vosotros sabéis también lo sé yo,
no soy inferior a vosotros.
Pero yo me dirijo a Sadday;
es con Dios con quien quiero discutir.
Vosotros sólo sois urdidores de mentiras,
cuaranderos vanos sois todos vosotros.
¡Ojalá guardarais silencio!
Al menos pareceríais sabios.

Escuchad, os lo ruego, mis razones;
atended la querella de mis labios.
¿Defendéis a Dios con falsedades;
decís en su favor mentiras?
¿Tomáis partido por él;
queréis servirle de abogados?
¿No convendría que él os examinara?
¿Lo engañaríais como se engaña a un hombre?
En verdad que seréis castigados
por vuestra secreta parcialidad.
¿Es que su majestad no os espanta,
ni sentís temor ante él?
Vuestros argumentos son de ceniza,
de barro son vuestras razones.
¡Callad! ¡Dejadme hablar, y venga sobre mí lo que fuere!
Llevo mi carne entre los dientes,
pongo mi vida en mi mano.
Él puede matarme. Nada espero,
sino defender ante él mi conducta.
[...]

jueves, 9 de julio de 2009

Mateo 10,7-9


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios...

Vos Señor Jesús, sabéis lo difícil que es en estos días ser buenos apóstoles, pero vos lo tuvisteis aún más difícil.

Ayudadnos Señor, poned vuestra Luz en los evangelios para que los que los leamos, los que los escuchemos entendamos vuestras palabras así como vos queréis.

Ayudadnos para que sepamos transmitir vuestras palabras lo más fielmente así como vos queréis.



miércoles, 8 de julio de 2009

Salmo 23 (22) El buen pastor

el señor es mi pastor
Confio en Vos






1.Salmo. De David
El Señor es mi pastor:
nada me falta.
2Sobre los frecos pastos
me lleva a descansar,
y a las aguas tranquilas me conduce.
3Él restaura mi aliento,
por las veredas justas él me guía,
en gracia de su nombre.
4Aunque hubiera de ir
por los valles sombríos de la muerte,
ningún mal temería,
pues conmigo estás tú:
tu bastón y tu cayado me confortan.
5Enfrente al opresor,
me aderezas tú un banquete;
con aceite me unges la cabeza,
y mi copa rebosa.
6Sólo bien y favor me van siguiendo
todos los días de mi vida.
Mi morada es la casa del Señor
por los días de los días.

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