jueves, 16 de julio de 2009

Salmo 25 (24) Por el perdón, la guía y el socorro -pps


1 De David
Hacía ti, Señor, elevo el alma mía,
2en ti, mi Dios, confío.
Que no sufra vergüenza,
que no tengan en mí mis enemigosmotivo de alegría.
3Nadie que en ti esperetendrá que avergonzarse:
la vergüenza será para los traidores sin motivo.
Haz, Señor, que yo conozca tus caminos,
aclárame tus sendas,
5en tu verdad dirígeme y enséñame,
pues tú eres el Dios mi salvador
y en ti está mi esperanza, todo el día.
6Haz memoria, Señor,
de tus misericordias y tus gracias,
pues ellas son de siempre.
7Mis errores de joven y mis culpas,
ésos no los recuerdes:
acuérdate de mí según tu amor,
en gracia a tus bondades…

No hay comentarios:

Seguidores

Contribuyentes