martes, 25 de agosto de 2009

Matrimonio de Tobías con Sara


8 1 Cuando terminaron de comer, introdujeron a Tobías en la alcoba de ella.
2Al entrar, se acordó él de las palabras de Rafael, tomó la brasa de los perfumes y, poniendo encima el corazón del pez y el hígado, hizo humo. 3Cuando el demonio sintió el olor, huyó al alto Egipto y el ángel lo ató. 4Una vez cerrada la puerta tras ellos dos, se levantó Tobías del lecho y dijo: "Levántate, hermana, y oremos, para que el Señor tenga misericordia de nosotros".5Tobías comenzó a decir:
"Bendito eres, Dios de nuestros padres,
y bendito tu nombre, santo y glorioso por los siglos.
Bendígante los cielos y todas tus criaturas.

6Tú creaste a Adán
y le diste por ayuda y apoyo a Eva, su mujer.
De ellos provino la descendencia de los hombres.
Tú dijiste: no está bien que el hombre esté solo;
hagámosle una ayuda semejante a él.

7Ahora, Señor, yo no tomo a esta hermana mía
por pasión impura,
sino con recta intención.
Haz que yo obtenga misericordia
y que alcancemos juntos la ancianidad".
8Ella respondió con él: "Amén". 9Y durmieron juntos los dos aquella noche.

miércoles, 19 de agosto de 2009

La sabiduría divina dirige la historia de Israel

La sabiduría, guía de los patriarcas*
101Ella protegió al primer ser formado,
al padre del mundo, que fue creado solo,
lo levantó de su propia caída,
2y le dio poder para dominarlo todo.
3De ella se alejó el injusto, dominado por la ira,
y pereció por causa de su furor fratricida.
4La tierra, por su culpa sumergida,
fue de nuevo salvada por la sabiduría,
que guió al justo en un frágil leño.
5Cuando, concordes en su perversidad,
fueron confundidas las naciones,
ella distinguió al justo, lo guardó irreprochable ante Dios,
y lo mantuvo fuerte frente al amor por su hijo.
6Cuando los impíos eran exterminados, ella libró al justo,
que huía ante el fuego abatido sobre la Pentápolis.
7Y como testimonio de aquella maldad,
todavía subsiste una árida y humeante tierra,
plantas cuyos frutos no alcanzan sazón,
y como recuerdo de un alma sin fe,
se levanta una columna de sal.
8Por haber dejado a un lado la sabiduría,
no sólo se privaron de conocer el bien,
sino que dejaron a los vivos memorial de su insensatez,
para que no quedaran ocultos sus errores.

9La sabiduría libró de penas a quienes la servían.
10Al justo que huía de la cólera de su hermano
lo guió por caminos de rectitud;
le mostró el reino de Dios,
y le dio el conocimiento de las cosas santas;
le hizo salir airoso de sus fatigas,
e hizo fecundos sus esfuerzos.

domingo, 16 de agosto de 2009

Baruc, 5



1Despójate, Jerusalén, de tu saco de luto y aflicción,
vístete para siempre del esplendor de la gloria de Dios.
2Envuélvete en el manto de la justicia de Dios,
ponte en la cabeza la mitra de la gloria del Eterno;
3porque Dios mostrará tu esplendor
a todo lo que hay bajo el cielo.
4Tu nombre será para siempre ante Dios:
"Paz de justicia y gloria de piedad".
5Levántate, Jerusalén, ponte de pie sobre la altura
y mira hacia oriente:
contempla a tus hijos, congregados
desde el ocaso del sol hasta el oriente,
por la palabra del Santo, radiantes porque Dios se acordó de ellos.
6Salieron de ti a pie, llevados por sus enemigos;
ahora te son devueltos por Dios,
traídos con gloria, como hijos de reyes.
7Porque Dios decidió allanar
toda alta montaña y las colinas eternas,
rellenar los barrancos hasta nivelar la tierra,
para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios.
8Hasta las selvas y los árboles aromáticos
darán sombra a Israel por orden de Dios.
9Porque Dios conducirá felizmente a Israel
a la luz de su gloria,
con la bondad y la justicia que vienen de él.

miércoles, 12 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009

Salmo 35 (34) Oración del perseguido

1De David
Impugna, Señor, a los que a mí me impugnan,
combate tú contra los que me hacen guerra,
2toma escudo y broquel
y acude en mi socorro,
3enristra tú la lanza, al encuentro de mis perseguidores,
y dame la palabra: "Yo soy tu salvación"

4 Confundidos se vean y humillados los que buscan mi vida,
retrocedan en deshonra los que fraguan mi mal.
5Que se tornen igual que paja ante el viento,
acosados del ángel de Yahveh,
6 que su camino se haga tiniebla y resbaladero,
y los hostigue el ángel de Yahveh.
7 Sin motivo me tienden asechanzas,
sin motivo me excavan una fosa.
8Que la ruina imprevista los sorprenda,
en las redes que tienden sean cogidos,
y en la fosa que excavan caigan ellos.

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