lunes, 10 de agosto de 2009

Salmo 35 (34) Oración del perseguido

1De David
Impugna, Señor, a los que a mí me impugnan,
combate tú contra los que me hacen guerra,
2toma escudo y broquel
y acude en mi socorro,
3enristra tú la lanza, al encuentro de mis perseguidores,
y dame la palabra: "Yo soy tu salvación"

4 Confundidos se vean y humillados los que buscan mi vida,
retrocedan en deshonra los que fraguan mi mal.
5Que se tornen igual que paja ante el viento,
acosados del ángel de Yahveh,
6 que su camino se haga tiniebla y resbaladero,
y los hostigue el ángel de Yahveh.
7 Sin motivo me tienden asechanzas,
sin motivo me excavan una fosa.
8Que la ruina imprevista los sorprenda,
en las redes que tienden sean cogidos,
y en la fosa que excavan caigan ellos.

5 comentarios:

Gloria dijo...

Hermoso salmo, me gusta refugiarme en Dios y que el haga y deshaga, je, Gloria

Gloria dijo...

Pero me da un poco de pena no soy vengativa, fíjate, besoos.

Margalida dijo...

Hola Gloria, este salmo me fue muy complicado entenderlo, no podía entender hasta que creí de verdad que existe el demonio.

Apartir de entonces siento que la persona que hace las diabluras o maldades es innocente y el culpable es el demonio. Sólo así me resulta posible leerlo.

Gloria dijo...

Ja, Marga, eres genial!! besoos

El Ceremoniero dijo...

Dios es mi refugio, sin EL me siento vulnerable. Hermosa Oración esa del salmo 35, Dios te cuide y bendiga. Te invito a mi blog...

Seguidores

Contribuyentes