sábado, 6 de febrero de 2010

La Sabiduria




Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden
;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Amén

2 comentarios:

Margalida dijo...

nosotros perdonamos
a los que nos ofenden


Aquí es donde uno de verdad ha de trabajar.
Como decía Santa Teresa: perdonar es que al recordar no te duela.

Así también pienso yo que has conseguido perdonar al que tanto te ofende y te ha ofendido.
Luego cuando te intente ofender no lo va a conseguir.

El secreto.
-¿Cómo conseguir que en tu interior ocurra ese milagro de poder perdonar ésto tan difícil de perdonar?
1º Decir ok, quiero perdonar.
Luego
-Pedir a Dios que nos ayude, pues sín su ayuda es imposible la limpieza total en nuestro interior.
-Intentar ver a la otra persona como si fueras tu que estás en el otro lado.
-Intentar pensar que la otra persona hay algo que le impide darse cuenta.
-Intentar imaginarte que hay un algo externo a esta persona que le impide ser correcta.

(lo siento por los que no creen en Dios, para los ateos no sé la fórmula tendrán que ir al científico de turno a ver que les dice)

CRUX dijo...

-Tratar de ver en el otro algo bueno, y mejor sale si vemos a Jesús.


Magnífico secreto Margalida, creo que habrá que proclamarlo a gritos desde las azoteas.

La fórmula del Ateo es primero llamarnos hipócritas y luego decir que es Imposible, natural, no conocen al Dios de lo 'Imposible'.

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